Aparcamiento Semienterrado
Estructura e infraestructura para centro de movilidad urbana y parque público en cubierta
Contexto Geotécnico, Topografía y Condicionantes de Cubierta
El proyecto, desarrollado para un ayuntamiento de la Comunidad de Madrid, consistió en la ejecución de un aparcamiento semienterrado de planta rectangular articulado en dos niveles principales. Uno de los mayores desafíos iniciales radicaba en la compleja topografía de la parcela: el terreno circundante generaba una acusada disimetría de empujes laterales, requiriendo un muro de contención de hormigón armado en doble altura en uno de sus frentes longitudinales, mientras que la fachada opuesta quedaba abierta al exterior para favorecer la ventilación natural.
A esta solicitación geotécnica se sumaba un condicionante de sobrecargas de gran magnitud: la cubierta superior del aparcamiento se diseñó para integrarse en la trama urbana como un parque público ajardinado. Esto implicaba soportar un paquete de tierras de sustrato vegetal de hasta 60 cm de espesor para arbolado, además de mobiliario urbano pesado, bancos corridos de obra y el paso ocasional de vehículos de mantenimiento y emergencia, traduciéndose en una carga permanente extraordinariamente elevada sobre el forjado de coronación.
Planteamiento Original con Elementos Prefabricados
En el proyecto constructivo inicial, redactado por el equipo técnico previo, se optó por un sistema de forjado unidireccional resuelto mediante placas alveolares y prelosas pretensadas, que apoyaban sobre una malla ortogonal de vigas y pilares de hormigón ejecutados in situ. El objetivo teórico de esta solución era reducir los plazos de ejecución en obra mediante el montaje de piezas prefabricadas de gran formato.
Durante las primeras semanas de montaje, las placas alveolares fueron izadas y posicionadas sobre los apoyos de vigas, disponiéndose la armadura de negativos y los mallazos de reparto para preparar el vertido de la losa superior de compresión.
Patología Estructural, Descuelgue Progresivo y Colapso
La crisis estructural sobrevino durante los trabajos de hormigonado de la capa de compresión en la planta segunda. Una deficiencia grave de fabricación en el pretensado de los elementos prefabricados —relacionada con una falta crítica de adherencia y anclaje de las armaduras activas— provocó una repentina pérdida de capacidad resistente bajo el peso propio del hormigón fresco.
El fallo desencadenó el colapso catastrófico de un vano completo del forjado superior, que cayó con violencia sobre el nivel inferior. Tras este siniestro, la inspección pericial inmediata constató que en los vanos adyacentes no derruidos se estaba produciendo un descuelgue progresivo e irreversible de las placas alveolares y prelosas, con flechas fuera de control y pérdida total de la contraflecha de pretensado.
El diagnóstico de los informes técnicos concluyó que la totalidad de la partida de piezas prefabricadas adolecía de vicios ocultos de producción que anulaban los coeficientes de seguridad normativos. Ante el riesgo inminente de nuevos colapsos en cadena y la imposibilidad de garantizar la vida útil de la estructura, se ordenó la demolición integral de la obra ejecutada para reiniciar el proyecto con una solución completamente nueva y segura.
Rediseño Técnico: Forjado Reticular In Situ y Refuerzo Peikko
Tras la paralización y posterior desescombro, se encomendó a RC Estructuras el recálculo integral y la reformulación tipológica de la infraestructura. La estrategia técnica descartó de raíz los elementos prefabricados, adoptando un forjado reticular bidireccional de hormigón armado ejecutado in situ con casetón recuperable.
Esta solución ofrecía ventajas determinantes: un comportamiento hiperestático con redistribución tridimensional de esfuerzos, mayor ductilidad, continuidad monolítica absoluta en los nudos y la optimización del canto total, lo que permitió ganar gálibo libre interior manteniendo las cotas de rasante del parque superior.
El punto más exigente del cálculo fue el dimensionamiento frente a punzonamiento en los encuentros pilar-forjado de la planta segunda, debido a la concentración de cargas del relleno vegetal del parque. Para resolver este esfuerzo cortante extremo sin recurrir a capiteles descolgados (que habrían interferido con el gálibo del aparcamiento) ni engrosar innecesariamente la sección de los pilares, se prescribieron armaduras de punzonamiento tipo Peikko PSB. Estas barras con cabeza forjada se posicionaron en peine dentro de los ábacos macizos, anclando mecánicamente las bielas de compresión y tracción del hormigón conforme al Código Estructural y Eurocódigo 2.
Conclusión
El caso del aparcamiento semienterrado constituye un ejemplo de cómo una ingeniería estructural rigurosa es capaz de transformar un escenario de siniestro y paralización de obra pública en una infraestructura sólida, funcional y de máxima durabilidad.
La sustitución del planteamiento prefabricado por un forjado reticular in situ y el refuerzo de alta capacidad Peikko permitió garantizar coeficientes de seguridad plenos, absorber con holgura los empujes asimétricos del terreno y entregar a la ciudadanía un espacio público ajardinado en cubierta completamente operativo y seguro.